Muchas heridas no cicatrizan por falta de tratamiento, sino por errores frecuentes en su manejo inicial. Estos son algunos de los más comunes:
• Usar alcohol, yodo o sustancias irritantes sin indicación médica
• Dejar la herida descubierta “para que se seque”
• Cambiar el apósito de forma inadecuada
• No controlar enfermedades como la diabetes
• Automedicarse antibióticos
• No acudir a valoración especializada a tiempo
¿Por qué es importante evitarlos?
Una herida mal manejada puede:
• Infectarse
• Profundizarse
• Convertirse en crónica
• Requerir procedimientos más complejos
• En casos graves, llevar a amputación
La cicatrización adecuada requiere un ambiente húmedo controlado, apósitos correctos y evaluación profesional cuando existen factores de riesgo.
Si su herida no mejora o presenta cambios preocupantes, una valoración temprana puede evitar complicaciones mayores.
Tip del Dr. Franklin Casado
Para heridas pequeñas como raspones o cortaduras superficiales, puede utilizar una solución limpiadora especializada como Microdacyn® 60 spray, aplicándola 3 veces al día.
Rocíe directamente sobre la lesión y deje actuar el producto al menos 1 minuto antes de colocar gel o crema especializada y cubrir con una gasa estéril o apósito adecuado.
⚠️ Nota: Este consejo aplica únicamente para heridas menores. Cualquier herida más profunda, extensa o que no evolucione favorablemente debe ser evaluada por un profesional de salud.
— Dr. Franklin Casado
Especialista en Manejo Avanzado de Heridas